Uso y ejemplos de pronombres

Los pronombres son palabras o bien morfemas cuyo referente no es fijo sino más bien que se determina con relación a otras que por norma general ya se han nombrado. Pragmáticamente se refieren con cierta frecuencia a personas o bien cosas reales extralingüísticas más que a sustantivos del contexto. A esta propiedad de referirse a otros elementos tanto lingüísticos como extralingüísticos se la llama deixis; por servirnos de un ejemplo: P. no es tan listo como él pensaba’; ellos comen mucho.

En las 2 oraciones precedentes nos referimos a exactamente la misma persona (M.). En la primera afirmamos su nombre; al paso que en la segunda empleamos un pronombre: ella.

Pronombres son las palabras que apuntan o bien representan a personas o bien objetos, o bien remiten a hechos ya conocidos por el hablante y el oyente. Podríamos comentar que son palabras que reemplazan a los nombres.

Los pronombres son palabras que emplean para apuntar o bien hacer referencia a otros términos que ya han sido nombrados en la oración o bien ya comprendidos por el hablante o bien el oyente. Procede del latin pronōmen, significa literalmente “en vez del nombre” o bien “por el nombre”.
El Diccionario de la Real Academia lo define como la clase de palabras que hace las veces del substantivo.
La definición dada por el diccionario oficial coincide con la que se halla en el antiguo

Los Pronombres son palabras que reemplazan al nombre para eludir su reiteración. O sea, apuntan o bien representan a personas, cosas o bien hechos que son conocidos por el que charla y el que escucha.

Ejemplos: “P. jugó un partido el sábado. Él marcó 2 tantos”. En la segunda oración la palabra Él es un pronombre por el hecho de que reemplaza a P..
“Cuento con varios juguetes, éste te gustará”. Éste es un pronombre pues reemplaza a juguete (Este juguete te gustará).

La función del pronombre
La función primordial del pronombre es la de substituir al nombre o bien de hacer referencia a él. Ayuda a no reiterar varias veces un substantivo en el enunciado utilizando otros otros términos semejantes como él, ese, aquel, los que designan al nombre de diferentes maneras.
De esta forma el empleo de los diferentes pronombres contribuye a eludir la reiteración superflua de los sustantivos, ayudando asimismo a que la lectura del enunciado sea más fluida.

Los formas de los Pronombres Demostrativos, Posesivos, Indefinidos, Numerales y los Exclamativos y también Interrogativos pueden marchar asimismo como Determinantes, con lo que hay que tener mucho cuidado para NO CONFUNDIRSE.

Cuando acompañan al nombre, son Determinantes.
Cuando reemplazan al nombre, esto es, se ponen en su sitio son Pronombres. En este caso, las formas masculinas y femeninas, se escriben con acento si hay peligro de confusión.

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